Inicio
Descubren en Coahuila a Xenovenator espinosai, un extraño dinosaurio carnívoro de hace 74 millones de años
La especie fue presentada el 13 de enero por científicos del Museo del Desierto de Coahuila (MUDE)
Hace aproximadamente 74 millones de años, el sureste de Coahuila distaba mucho del paisaje semidesértico que hoy lo caracteriza. En lugar de planicies áridas, la región estaba dominada por ríos, deltas y zonas húmedas con abundante vegetación, similares a una selva tropical. En ese entorno prosperó una gran diversidad de dinosaurios y otros organismos, cuya evidencia fósil continúa emergiendo del subsuelo coahuilense.
En este contexto fue identificado Xenovenator espinosai, un dinosaurio carnívoro que habitó el norte de México durante el Cretácico Tardío y que recientemente fue descrito de manera oficial en la revista científica internacional Diversity. El hallazgo se realizó en la Formación Cerro del Pueblo, una de las zonas paleontológicas más importantes del país, ubicada en el municipio de General Cepeda, al oriente de Saltillo.
La especie fue presentada el 13 de enero por científicos del Museo del Desierto de Coahuila (MUDE), a partir del análisis de restos fósiles correspondientes a tres individuos localizados entre 2020 y 2024 en distintos puntos de la formación geológica. Los ejemplares fueron encontrados a varios kilómetros de distancia entre sí, lo que refuerza la relevancia del descubrimiento, ya que se trata de uno de los pocos dinosaurios carnívoros identificados formalmente en la entidad.
Xenovenator espinosai pertenece al grupo de los troodóntidos, dinosaurios terópodos pequeños a medianos, estrechamente relacionados con el origen evolutivo de las aves. En vida, este depredador medía alrededor de tres metros de largo, 1.60 metros de altura y pesaba entre 150 y 200 kilogramos. Presentaba un cráneo robusto, de forma ovoidal, evidencia de plumas y un cerebro relativamente grande en proporción a su cuerpo, lo que sugiere comportamientos complejos y sentidos altamente desarrollados.
De acuerdo con los investigadores, su anatomía craneal podría indicar combates rituales entre individuos, similares a los observados en algunas aves actuales. Además, su dentición y estructura corporal apuntan a que era un cazador ágil, posiblemente nocturno, que se alimentaba de pequeños vertebrados.
El nombre Xenovenator significa “depredador extraño”, en alusión a sus características inusuales, mientras que el epíteto espinosai honra a Luis Espinoza, pionero de la paleontología de dinosaurios en México. Este descubrimiento confirma que Coahuila sigue siendo un mosaico clave para entender la diversidad y evolución de los dinosaurios en América del Norte, y que gran parte de su riqueza paleontológica aún está por descubrirse.
