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Terremoto de magnitud 7.8 deja al menos 35 muertos y más de 200 heridos en Filipinas
El aeropuerto internacional de la ciudad suspendió temporalmente operaciones y canceló 17 vuelos nacionales mientras se evaluaban los daños.
Un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudió el sur de Filipinas, dejando al menos 35 personas muertas, más de 200 heridas y varios desaparecidos, además de provocar un tsunami que alcanzó hasta un metro de altura en algunas zonas costeras. El sismo, considerado el más fuerte registrado en el país durante este año, tuvo su epicentro en el mar frente a la isla de Mindanao, a una profundidad de 33 kilómetros y cerca de la provincia de Sarangani.
Las autoridades informaron que gran parte de las víctimas fallecieron debido al colapso de edificios, la caída de escombros y un deslizamiento de tierra ocurrido en el municipio de Glan, donde murieron al menos 13 personas. En la ciudad portuaria de General Santos, una de las más afectadas, equipos de rescate continuaban la búsqueda de personas desaparecidas entre los restos de supermercados, almacenes, escuelas y otras estructuras dañadas. El aeropuerto internacional de la ciudad suspendió temporalmente operaciones y canceló 17 vuelos nacionales mientras se evaluaban los daños.
El movimiento telúrico también generó escenas de pánico en escuelas, oficinas y zonas residenciales. En una primaria de la provincia de Davao Occidental, más de 100 estudiantes y sus maestros vivieron momentos de angustia durante una ceremonia de inicio de clases cuando comenzó la fuerte sacudida. Aunque no se reportaron lesionados en el plantel, la directora del centro educativo describió el episodio como una experiencia traumática para los menores.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico reportó olas de hasta 1.4 metros en algunas áreas de Sarangani, mientras que el fenómeno también fue detectado en Indonesia, Palaos y Japón, aunque con menor intensidad. Horas después del sismo, las autoridades filipinas levantaron la alerta de tsunami al considerar que el riesgo había disminuido significativamente.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. ordenó la suspensión de clases en las zonas afectadas y movilizó a las agencias de emergencia para atender a la población. Además, gobiernos como los de Estados Unidos, Francia, Japón y Nueva Zelanda expresaron su disposición para apoyar las labores de asistencia y recuperación en las regiones impactadas.
Filipinas es uno de los países más vulnerables a los desastres naturales debido a su ubicación en el llamado “Anillo de Fuego” del Pacífico, una extensa zona de intensa actividad sísmica y volcánica. Cada año, además de terremotos, el archipiélago enfrenta el impacto de numerosos tifones y tormentas tropicales, lo que convierte a la gestión de riesgos en una de las principales prioridades para las autoridades del país.
