Política
EU cierra 110 escuelas de manejo por certificar a camioneros que no hablan inglés
La medida se extendió además a otros 160 centros de capacitación que, de acuerdo con las autoridades, tampoco cumplían con las condiciones necesarias para preparar a los futuros conductores.
El Gobierno de Estados Unidos ordenó el cierre de emergencia de 110 escuelas de capacitación para conductores comerciales, luego de detectar irregularidades relacionadas con la certificación de personas que no dominan el inglés. El secretario de Transporte, Sean Duffy, afirmó que esos centros están vinculados con miles de infracciones por incumplir las reglas que exigen a los operadores comerciales poder comunicarse en el idioma.
Duffy explicó que una revisión de datos permitió identificar a las instituciones con los mayores niveles de incumplimiento. Según el funcionario, algunas escuelas conocían las disposiciones federales, pero aun así aprobaban a aspirantes que no contaban con las habilidades lingüísticas requeridas para conducir vehículos comerciales en territorio estadounidense.
La medida se extendió además a otros 160 centros de capacitación que, de acuerdo con las autoridades, tampoco cumplían con las condiciones necesarias para preparar a los futuros conductores. Entre las irregularidades detectadas se encuentran la falta de espacios adecuados para realizar maniobras, instructores sin certificación y escuelas que incluso carecían de instalaciones apropiadas para impartir clases.
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el Departamento de Transporte ha endurecido la supervisión de los permisos para conducir camiones y autobuses. Las autoridades aseguran que en aproximadamente año y medio retiraron de circulación a más de 28 mil conductores que no cumplían con el requisito de dominio del inglés y obligaron a cancelar más de 30 mil licencias consideradas otorgadas de manera irregular.
Las nuevas medidas también afectan la forma en que los aspirantes extranjeros pueden obtener sus licencias comerciales, pues el Gobierno estadounidense estableció que los exámenes deberán realizarse en inglés. La disposición impacta a estados que anteriormente permitían evaluaciones en otros idiomas, como California y Florida, y forma parte de una estrategia federal para reforzar los controles sobre la capacitación y certificación de conductores comerciales.
