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Descubren que famoso retrato atribuido a María Antonieta en realidad muestra a su hermana mayor
La investigación también permitió reidentificar otro dibujo de la misma colección, que hasta ahora se creía que mostraba a María Carolina.
Un retrato clásico que durante siglos se creyó que representaba a María Antonieta cuando era niña ha sido identificado, tras un estudio de la Universidad de Oxford, como la imagen de su hermana mayor, María Carolina, futura reina de Nápoles. La investigación, dirigida por la profesora Catriona Seth, revisó cuidadosamente la obra realizada en 1762 por el pintor suizo Jean Etienne Liotard, uno de los artistas más influyentes de la época.
El retrato ha sido un referente durante generaciones, moldeando la percepción histórica sobre la infancia de la última reina de Francia. Sin embargo, Seth descubrió que ciertos detalles del dibujo no coincidían con la biografía de Antonieta. En particular, un broche que porta la niña correspondía a una orden de caballería que María Antonieta no recibió hasta cuatro años después de la fecha indicada en la obra, señal clara de que la identidad había sido confundida. Además, otros elementos presentes en el retrato, como unos pendientes distintivos y una rosa, eran consistentes con la futura reina de Nápoles y se repiten en retratos posteriores de ella.
La investigación también permitió reidentificar otro dibujo de la misma colección, que hasta ahora se creía que mostraba a María Carolina. Seth asegura que este retrato corresponde en realidad a María Antonieta, donde aparece con una lanzadera de tejer y una expresión decidida, detalles que historiadores habían interpretado como símbolos de su destino real y su papel como futura monarca.
Marc-Olivier Wahler, director del Museo de Arte e Historia (MAH) de Ginebra, donde se conserva la colección, celebró el hallazgo: “Estos retratos extraordinarios se han exhibido durante más de 250 años, pero ahora será especial ver a María Antonieta como realmente era, en lugar de confundirla con su hermana”, señaló.
María Antonieta, nacida en Austria en 1755, se casó con el futuro rey Luis XVI de Francia y se convirtió en un símbolo de la monarquía francesa antes de ser ejecutada en 1793, a los 37 años, durante la Revolución Francesa. Este descubrimiento no solo corrige siglos de confusión artística, sino que también ofrece a historiadores y al público una visión más precisa de la infancia de ambas hermanas, permitiendo reinterpretar algunos de los relatos visuales más icónicos del siglo XVIII.
Este hallazgo reafirma la importancia del análisis crítico en el estudio del arte histórico y cómo los detalles más pequeños pueden cambiar la comprensión de figuras emblemáticas de la historia.