Política
México y Perú ponen fin a nueve meses de ruptura diplomática; conceden salvoconducto a Betssy Chávez
El restablecimiento se produjo después de varias semanas de conversaciones con el nuevo Gobierno peruano encabezado por Keiko Fujimori
Los gobiernos de México y Perú acordaron este viernes 7 de agosto restablecer formalmente sus relaciones diplomáticas, interrumpidas desde noviembre de 2025 a raíz del asilo concedido por México a la ex Primera Ministra peruana Betssy Chávez. El anuncio coincidió con la entrega de un salvoconducto que permitió a la ex funcionaria abandonar Lima rumbo a territorio mexicano.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó mediante un comunicado conjunto que ambos países decidieron dejar atrás meses de distanciamiento y recuperar sus canales diplomáticos, bajo el compromiso de respetar el derecho internacional y los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. “Los gobiernos de los Estados Unidos Mexicanos y de la República del Perú, considerando los históricos lazos de hermandad, amistad y cooperación que unen a México y al Perú, acordaron, en esta fecha, la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados”, señala el documento.
El restablecimiento se produjo después de varias semanas de conversaciones con el nuevo Gobierno peruano encabezado por Keiko Fujimori. Apenas el pasado 9 de julio, cuando todavía era Presidenta electa, Fujimori había manifestado que tenía “toda la intención” de recuperar la relación con México, deteriorada desde la crisis política que provocó la salida del poder de Pedro Castillo en diciembre de 2022.
La normalización diplomática estuvo acompañada por la decisión de Perú de conceder un salvoconducto a Betssy Chávez, quien permanecía asilada desde noviembre de 2025 en la representación mexicana en Lima. La Presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que un avión de la Fuerza Aérea Mexicana viajó a Perú para trasladarla. “Está a punto de aterrizar en México. Fue otorgado el salvoconducto”, informó durante su conferencia matutina. Perú mantiene, no obstante, la posibilidad de solicitar posteriormente su extradición.
Las diferencias entre ambas naciones se remontan al 7 de diciembre de 2022, cuando Castillo anunció la disolución del Congreso y la instauración de un gobierno de excepción. El Legislativo respondió con su destitución y el entonces Mandatario fue detenido. Posteriormente, su esposa y sus dos hijos menores recibieron asilo en la Embajada de México y viajaron al país, donde permanecen. Tanto el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador como Sheinbaum cuestionaron el proceso contra Castillo y solicitaron en distintas ocasiones su liberación.
La caída de Castillo también provocó una profunda crisis política y social en Perú. Las protestas registradas durante los meses posteriores dejaron decenas de personas muertas en enfrentamientos y operativos de las fuerzas de seguridad durante el Gobierno de Dina Boluarte, quien asumió la Presidencia tras la destitución de Castillo.
El conflicto diplomático alcanzó su punto más crítico en noviembre de 2025, cuando Betssy Chávez, ex titular del Consejo de Ministros durante la Administración de Castillo, se refugió en la sede diplomática mexicana y recibió asilo. El Gobierno peruano respondió rompiendo relaciones con México y días después el Congreso declaró a Sheinbaum persona “non grata”. Tras la ruptura, Brasil asumió la protección de los intereses y bienes diplomáticos mexicanos en Perú.
Chávez y Castillo fueron posteriormente condenados a más de 11 años de prisión por conspiración para la rebelión relacionada con los acontecimientos de diciembre de 2022. Castillo apeló la sentencia y continúa enfrentando otras investigaciones. Pese al restablecimiento de relaciones, Sheinbaum dejó claro que México no modificará su posición sobre el ex Mandatario: “Nosotros, como siempre, como lo hemos hecho, vamos a seguir en la defensa del Presidente Castillo por las razones que hemos expuesto”.