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Trump respalda a Kristi Noem pese a polémica por muerte en Minnesota
Incluso dentro del Partido Republicano han surgido voces críticas, como las del gobernador Greg Abbott y el senador Ted Cruz, quienes pidieron una investigación
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su respaldo a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, pese a las críticas por su actuación tras el tiroteo en Minnesota que derivó en la muerte de Alex Pretti, asegurando que no considera su renuncia y que está realizando “un muy buen trabajo” al frente de la seguridad fronteriza.
La gestión de Noem ha generado fuerte polémica luego de que, en su primera declaración pública sobre el caso, calificara a la víctima como “terrorista doméstico”, lo que desató una reacción inmediata del Partido Demócrata, que impulsa una iniciativa para buscar su destitución parlamentaria como muestra de rechazo a la política migratoria de la administración Trump.
Incluso dentro del Partido Republicano han surgido voces críticas, como las del gobernador Greg Abbott y el senador Ted Cruz, quienes pidieron una investigación independiente sobre la muerte de Pretti, mientras crece la presión pública para esclarecer el uso de la fuerza por parte de agentes federales durante las redadas en Minnesota.
Antecedentes del caso Alex Pretti, muerto durante operativo en Minnesota
Alex Pretti falleció tras recibir disparos de agentes federales durante un operativo migratorio realizado en la ciudad de Minneapolis, Minnesota, como parte de las redadas implementadas por el Gobierno de Estados Unidos en lo que va del año. El incidente ocurrió cuando elementos de inmigración intentaban detenerlo en un operativo que, según autoridades, estaba enfocado en identificar presuntos vínculos con actividades criminales.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, los agentes señalaron que Pretti se mostró “agresivo” y que representaba una supuesta amenaza, por lo que hicieron uso de la fuerza letal. Sin embargo, testigos y organizaciones civiles han cuestionado esta versión, señalando que no se ha presentado evidencia pública que justifique el nivel de fuerza empleado durante la intervención.
El caso generó indignación a nivel nacional, ya que se trata del segundo ciudadano estadounidense muerto por disparos de agentes federales en lo que va del año. La situación detonó protestas en Minnesota y exigencias de organismos de derechos humanos y legisladores para que se realice una investigación independiente que esclarezca las circunstancias reales del fallecimiento.