Política
Argentina y Brasil retiran a sus embajadores y escalan crisis entre Milei y Lula
El canciller argentino, Pablo Quirno, calificó de lamentable la decisión brasileña, aunque adelantó que Milei no ofrecerá disculpas ni modificará su postura
La relación diplomática entre Argentina y Brasil atraviesa una fuerte crisis luego de que ambos países quedaran sin representación diplomática al más alto nivel, en medio de la creciente confrontación política entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. Brasil retiró de manera indefinida a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y pidió al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, regresar a su país.
La tensión aumentó después de que Milei participara en Brasil en un acto político en apoyo a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y rival de Lula rumbo a las elecciones de octubre. Durante su intervención, el mandatario argentino volvió a lanzar críticas y descalificaciones contra el presidente brasileño, expresiones que Brasilia consideró parte de una serie de agravios.
El canciller argentino, Pablo Quirno, calificó de lamentable la decisión brasileña, aunque adelantó que Milei no ofrecerá disculpas ni modificará su postura. También recordó que Lula visitó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner durante el proceso electoral argentino del año pasado, situación que Buenos Aires no cuestionó oficialmente pese a considerarla una intervención política.
Por su parte, el canciller brasileño Mauro Vieira justificó el retiro de su embajador al señalar que las recientes declaraciones del presidente argentino fueron inusualmente ofensivas y aseguró que el Gobierno de Lula no recibió una explicación satisfactoria. Las diferencias entre ambos mandatarios se mantienen prácticamente desde la llegada de Milei al poder, principalmente por sus posturas ideológicas y políticas contrapuestas.
La escalada ha generado preocupación por el peso económico y político de ambos países, considerados las dos mayores economías de Sudamérica y socios fundamentales dentro del Mercosur. Pese al deterioro diplomático, hasta el momento ninguno de los dos gobiernos ha anunciado represalias económicas o comerciales.