DEPORTES
Arman serenata a Ecuador; miles de mexicanos hacen fiesta afuera del hotel antes del duelo mundialista
La selección ecuatoriana llegó apenas unas horas antes procedente de Columbus, Ohio, donde realizó su último entrenamiento previo al encuentro.
A unas horas del partido entre México y Ecuador por los Dieciseisavos de Final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, miles de aficionados mexicanos se congregaron la noche del lunes en los alrededores del hotel de concentración de la selección ecuatoriana, donde organizaron una ruidosa serenata con música, cánticos, claxonazos y hasta fuegos artificiales con la intención de desconcentrar al conjunto sudamericano.
La reunión fue convocada previamente a través de redes sociales y reunió a seguidores del Tricolor en las inmediaciones del hotel ubicado en la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México. En videos compartidos por asistentes se observa a los aficionados entonando porras, lanzando gritos hacia el inmueble y haciendo sonar tambores, mientras automovilistas y motociclistas se sumaban con claxonazos y el ruido de sus motores para intensificar el ambiente. La zona permaneció resguardada por elementos de la Secretaría de Movilidad capitalina y no se reportaron personas detenidas ni incidentes violentos.
La selección ecuatoriana llegó apenas unas horas antes procedente de Columbus, Ohio, donde realizó su último entrenamiento previo al encuentro. El ganador del compromiso avanzará a los Octavos de Final del Mundial, donde enfrentará al vencedor de la serie entre Inglaterra y República Democrática del Congo, en uno de los cruces más esperados de la fase de eliminación directa.
Previo al partido, el director técnico de Ecuador, Sebastián Beccacece, expresó su inconformidad por la logística del traslado hacia México. El estratega señaló que un viaje programado para durar poco más de seis horas terminó extendiéndose a nueve, situación que atribuyó a problemas de organización. “Estamos demorados tres horas más de lo establecido y no sabemos bien por qué”, declaró el entrenador, quien aseguró que en las sedes anteriores del torneo la logística había sido mucho más eficiente.