DEPORTES
México-Sudáfrica queda bajo la lupa por alerta de apuestas en el Mundial 2026
La Fuerza de Tarea de Integridad de la FIFA ofreció una conclusión distinta. El organismo aseguró que monitoreó en tiempo real los mercados relacionados con los 104 partidos y que no encontró actividad sospechosa ni indicios de manipulación en ninguno de los encuentros.
El partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica quedó incluido en una revisión internacional sobre posibles irregularidades en las apuestas deportivas. La alerta está relacionada específicamente con la expulsión del mediocampista sudafricano Themba Zwane y no constituye, hasta ahora, una prueba de que el encuentro haya sido manipulado.
La advertencia fue emitida por el Grupo de Copenhague, una red internacional creada bajo el Convenio de Macolin del Consejo de Europa para prevenir, detectar y combatir el arreglo de competencias deportivas. Durante la Copa del Mundo, el organismo coordinó un operativo de vigilancia sobre los 104 encuentros disputados en México, Estados Unidos y Canadá.
En el monitoreo participaron 14 plataformas nacionales pertenecientes a una red de más de 45 integrantes de distintos continentes. Los especialistas revisaron movimientos en las cuotas, mercados de apuestas, ofertas retiradas por los operadores, información pública, publicaciones en redes sociales y antecedentes de personas relacionadas con posibles manipulaciones deportivas.
Como resultado del operativo, 15 partidos fueron colocados bajo vigilancia reforzada, principalmente durante la última jornada de la fase de grupos. Además, se emitieron siete “avisos amarillos” y se analizaron 12 controversias desde la perspectiva de posibles riesgos para la integridad de la competencia.
-La expulsión que activó la revisión
El incidente relacionado con la Selección Mexicana ocurrió en su partido contra Sudáfrica, disputado el 11 de junio. Al minuto 84, el árbitro brasileño Wilton Sampaio expulsó a Themba Zwane después de revisar en el VAR una agresión sobre Roberto Alvarado.
En ese momento, México ya ganaba 2-0, marcador que permaneció hasta el silbatazo final. Aunque el reporte vinculó la tarjeta roja con uno de los avisos amarillos, hasta ahora no se han divulgado los movimientos específicos en el mercado de apuestas o los datos que llevaron a los especialistas a reforzar la vigilancia sobre esa jugada.
La aparición del encuentro en el reporte tampoco significa que la Selección Mexicana, sus jugadores, el cuerpo técnico o la Federación Mexicana de Futbol estén siendo acusados formalmente de participar en un amaño. La revisión se concentra, por el momento, en posibles irregularidades detectadas alrededor de una acción puntual del partido.
-¿Qué significa un “aviso amarillo”?
El sistema del Grupo de Copenhague contempla cuatro niveles: verde, amarillo, naranja y rojo. Un aviso amarillo representa una alerta ligeramente elevada y se emite cuando coinciden varios indicadores que merecen ser analizados, como fluctuaciones inexplicables en las cuotas, rumores difundidos en redes sociales o información obtenida mediante fuentes de inteligencia.
Sin embargo, los propios especialistas aclaran que estos movimientos pueden tener explicaciones legítimas. Cambios repentinos en las apuestas también pueden surgir cuando las casas buscan equilibrar riesgos financieros o cuando los usuarios reaccionan de manera masiva a información que circula durante un encuentro.
Por esa razón, una alerta no demuestra por sí misma la existencia de corrupción, sobornos o manipulación deportiva. Para establecer responsabilidades sería necesario rastrear el origen del dinero, identificar a los apostadores y comprobar alguna relación con futbolistas, árbitros, entrenadores u otras personas capaces de influir en el desarrollo del partido.
-Otros episodios investigados
Entre los casos conocidos también aparece el empate sin goles entre España y Cabo Verde. Antes del encuentro, la plataforma Polymarket habría recibido alrededor de 4.8 millones de dólares en apuestas relacionadas con la posibilidad de que la Selección española no consiguiera la victoria.
Otro aviso está vinculado con el partido España-Arabia Saudita, ganado 4-0 por el conjunto europeo. Los especialistas pusieron atención en la demora de aproximadamente tres minutos y medio del VAR para anular un gol de Ferran Torres.
También se revisa el caso del delantero estadounidense Folarin Balogun. El 2 de julio, Polymarket abrió una opción para apostar sobre su participación contra Bélgica, pese a que ese mismo día había sido expulsado ante Bosnia y Herzegovina. Tres días después, la FIFA suspendió temporalmente su castigo y le permitió jugar.
El Grupo de Copenhague solicitó a la FIFA una explicación por escrito debido a que no se abrieron mercados similares para los otros 14 futbolistas expulsados durante el torneo, cuyas sanciones tampoco fueron levantadas. Hasta el momento únicamente se conocen detalles de cuatro de los siete avisos; los tres restantes no han sido revelados públicamente.
-FIFA rechaza que existiera manipulación
La Fuerza de Tarea de Integridad de la FIFA ofreció una conclusión distinta. El organismo aseguró que monitoreó en tiempo real los mercados relacionados con los 104 partidos y que no encontró actividad sospechosa ni indicios de manipulación en ninguno de los encuentros.
El Grupo de Copenhague, en cambio, considera que las nuevas plataformas de predicción representan un desafío, pues permiten realizar operaciones sobre numerosos acontecimientos, algunas veces de manera anónima y mediante formas de pago difíciles de rastrear.
Se estima que durante el Mundial 2026 se apostaron alrededor de 240 mil millones de dólares, casi el doble del volumen registrado cuatro años antes en Qatar. Esa expansión explica el aumento de la vigilancia sobre acciones particulares, como expulsiones, decisiones disciplinarias y resoluciones del VAR.
El informe completo todavía no ha sido publicado. Hasta que concluya el análisis y existan pruebas adicionales, el México-Sudáfrica debe ser presentado como un partido sometido a revisión por una alerta de integridad, no como un encuentro cuyo amaño haya sido confirmado.