Política
Rigoberta Menchú recibe carta de naturalización mexicana
En 1981 se exilió en México para proteger su vida, desde donde continuó su lucha por los pueblos indígenas.
La activista guatemalteca y Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, recibió esta semana su carta de naturalización mexicana por parte del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. La entrega fue realizada el pasado 16 de julio en una reunión privada en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), donde el canciller Juan Ramón de la Fuente, en representación de la mandataria, formalizó el acto.
Durante el breve encuentro, De la Fuente expresó su reconocimiento a la trayectoria de Menchú, quien desde hace décadas ha dedicado su vida a la defensa de los derechos humanos y los pueblos indígenas en América Latina. A través de redes sociales, la SRE compartió imágenes del momento y destacó las contribuciones de la activista tanto en el ámbito social como académico.
Rigoberta Menchú nació en 1959 en Chimel, Guatemala, en una familia indígena campesina del pueblo quiché. Desde temprana edad participó en movimientos sociales ligados a la Iglesia Católica, enfocados en la defensa de los derechos de las mujeres y las comunidades rurales. Su activismo provocó la persecución política de su familia, y entre 1979 y 1981 perdió a su padre, su madre y un hermano a manos del ejército guatemalteco.
En 1981 se exilió en México para proteger su vida, desde donde continuó su lucha por los pueblos indígenas. En 1983 compartió su historia con la escritora Elisabeth Burgos, dando origen al libro Yo, Rigoberta Menchú, una obra fundamental para entender el conflicto guatemalteco y la represión contra los mayas.
Al recibir el Premio Nobel de la Paz en 1992, se convirtió en la primera mujer indígena en obtener ese galardón. Con el dinero del premio creó la Fundación Vicente Menchú, enfocada en promover la educación y los valores de paz entre los pueblos originarios de Mesoamérica.
Hoy, Rigoberta Menchú continúa su labor internacional como promotora del diálogo, la justicia social y los derechos indígenas, manteniendo una participación activa en organismos como la Iniciativa de Mujeres Premio Nobel de la Paz y la Fundación Peace Jam.