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UNAM lanza búsqueda nacional para recuperar películas mexicanas “perdidas”
Uno de los títulos más simbólicos es “La China Poblana” (1943), dirigida por Fernando A. Palacios y protagonizada por María Félix en su primera cinta a color.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su Filmoteca, ha iniciado una ambiciosa campaña para localizar películas mexicanas consideradas “perdidas”, con el objetivo de rescatar parte fundamental del patrimonio cinematográfico nacional. En una publicación en redes sociales, la institución hizo un llamado a estudiantes, cinéfilos y al público en general para colaborar en la localización de estos materiales históricos, cuyo paradero se desconoce desde hace décadas.
“En la historia del cine, hay películas que existieron, pero cuyo destino se volvió un enigma. Sabemos de su producción o exhibición, pero no de su paradero”, compartió la UNAM. La Filmoteca se pregunta si algunas de estas cintas podrían estar archivadas bajo títulos incorrectos, olvidadas en algún tianguis o incluso utilizadas como objetos domésticos, como maceteros hechos con latas de película.
La lista incluye diez filmes de gran valor histórico y cultural, entre ellos: “La luz, tríptico de la vida moderna” (1917), atribuida a Ezequiel Carrasco; “En defensa propia” (1917), de Joaquín Coss y Mimí Derba; “Juan Soldado” (1919), con producción de la Secretaría de Guerra y Marina; y “La parcela” (1921), de Ernesto Vollrath. También figuran trabajos de directores clave como Fernando de Fuentes (“El anónimo”, 1932) y Arcady Boytler (“El espectador impertinente”, 1932), así como el documental “Michoacán” (1937), de Elena Sánchez Valenzuela, pionera del archivo fílmico en México.
Uno de los títulos más simbólicos es “La China Poblana” (1943), dirigida por Fernando A. Palacios y protagonizada por María Félix en su primera cinta a color.
Aunque el anuncio ha despertado entusiasmo en redes sociales, algunos usuarios han expresado su preocupación por la posibilidad de que estos filmes hayan desaparecido para siempre, especialmente tras el incendio en la Cineteca Nacional en 1982, donde se perdió material invaluable.
La Filmoteca espera que este esfuerzo colectivo permita encontrar al menos algunas de estas joyas fílmicas, y así preservar un capítulo vital de la historia del cine mexicano.