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Ofensiva contra el CJNG entra en la batalla electoral de Trump
La ofensiva lanzada por Estados Unidos contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que contempla más de 100 millones de dólares en recompensas por información sobre ocho de sus principales integrantes, representa una nueva escalada en la estrategia de Washington contra las organizaciones criminales mexicanas. El Departamento de Justicia anunció además nuevas acusaciones contra cinco presuntos altos mandos, mientras la DEA advirtió que buscará llevar ante la justicia no sólo a líderes y operadores, sino también a facilitadores y actores corruptos que permitan funcionar a la organización.
El anuncio llega a menos de tres meses de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, en las que estará en juego el control del Congreso y, con ello, buena parte de la capacidad del presidente Donald Trump para impulsar su agenda durante los últimos dos años de su mandato. La ofensiva contra los cárteles alimenta además uno de los principales ejes políticos del movimiento MAGA: la estrategia de mano dura en materia de narcotráfico, migración y seguridad fronteriza.
El escenario electoral se presenta complicado para el republicano. Una encuesta realizada entre el 29 de julio y el 3 de agosto colocó la aprobación de Trump en 35 por ciento, mientras entre los votantes registrados los demócratas aventajan 42 a 37 por ciento a los republicanos en intención de voto para el Congreso. Los republicanos llegan a noviembre defendiendo estrechas mayorías, lo que aumenta la importancia política de temas capaces de movilizar a la base conservadora.
“La retórica sobre México debe entenderse dentro de la política doméstica estadounidense y de la construcción del liderazgo político de Trump”, señaló Arturo Sarukhán, ex embajador de México ante Estados Unidos, en una entrevista realizada en mayo. Una lectura similar planteó la internacionalista Arlene Ramírez al advertir: “Podríamos enfrentarnos a una operación estratégica militar para generar capital político hacia estas elecciones intermedias de noviembre”.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha endurecido progresivamente su política contra los cárteles mediante su designación como organizaciones terroristas, recompensas multimillonarias, acusaciones penales, sanciones financieras y restricciones de visas. Aunque no existe evidencia pública que permita afirmar que la ofensiva contra el CJNG fue diseñada específicamente con fines electorales, su coincidencia con la campaña rumbo a noviembre coloca nuevamente a México, el fentanilo y el combate a los cárteles en el centro de una narrativa de seguridad con potencial para influir en la disputa política estadounidense.
